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El Segundo Congreso Latinoamericano de Parques Nacionales y Otras Áreas Protegidas tuvo como objetivo evaluar, valorar y proyectar la contribución de las áreas protegidas a la conservación y el desarrollo sostenible de la región. Trató temas tan diversos como la conservación de la biodiversidad, los servicios ambientales, los derechos de pueblos indígenas, las estrategias de alivio a la pobreza y los procesos de integración regional entre los países de América Latina. Fue el mayor evento en la historia sobre la conservación de naturaleza a escala regional.
El congreso permitió un proceso rico de discusión del cual se resaltan las conclusiones más importantes: • La conservación de áreas protegidas reconoce la compleja relación natural, cultural y social existente en la configuración y evolución de los espacios protegidos y sus contextos regionales. Existen muchos ejemplos de Sistemas Nacionales de Áreas Protegidas en la región, que integran estas variables. • Son evidentes los avances de la aplicación del enfoque ecosistémico en la vinculación entre conservación y desarrollo, en experiencias relacionadas con la valoración y compensación por servicios ecosistémicos, en la adaptación al cambio climático y en la función de la regulación hídrica. • Hay una fuerte sub-representación de áreas protegidas marinas y de agua dulce en los sistemas nacionales. • Existen limitaciones para el manejo de los recursos tangibles e intangibles del patrimonio cultural dentro y fuera las áreas protegidas. • La conservación de la biodiversidad es una responsabilidad compartida con los pueblos indígenas, por lo que es necesario integrar el conocimiento tradicional con el conocimiento científico. • Se reconoce el rol de los guardaparques en el manejo efectivo de las áreas protegidas y la importancia del conocimiento empírico que poseen. A la vez, existe la necesidad de fortalecer sus capacidades para enfrentar los nuevos paradigmas en la conservación de áreas protegidas. • Los resultados de las evaluaciones de efectividad de manejo deberían ser objeto de seguimiento y aplicación al interior de los sistemas nacionales de áreas protegidas y en otras instancias de la administración pública. • El ordenamiento territorial es una herramienta fundamental para planificar a diferentes escalas temporales y espaciales. • Los enfoques biorregional y ecosistémico permitirán la integridad de los procesos de planificación, promoviendo una mejor vinculación entre los objetivos de conservación y de desarrollo. • No todas las áreas naturales protegidas serán beneficiarias directas de la compensación por servicios ecosistémicos; por lo tanto, se debe mantener la responsabilidad financiera de los gobiernos. • Hasta ahora, los Sistemas Nacionales de Áreas Protegidas no reconocen de forma óptima la contribución, complementariedad y logros de conservación que ocurren en territorios indígenas, áreas comunitarias. Además de estas conclusiones, se identificaron elementos nuevos en la gestión de áreas protegidas. En los 80 talleres y mesas de trabajo, organizados en 16 simposia del congreso, los 2300 participantes acordaron recomendaciones. Finalmente Los asistentes del congreso se comprometieron a trabajar de acuerdo a Directrices de Acción. El detalle de este material, producto del II Congreso Latinoamericano de Parques Nacionales y otras Áreas Protegidas esta disponible en el documento: ECOS DE BARILOCHE: Conclusiones, Recomendaciones y Directrices de Acción.
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