|
Página 1 de 5  Café, variedad Caturra. F. Pronaturaleza. Durante tres años, un Nuevo Tratado Internacional de Patentes ha estado bajo negociación en la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) en Ginebra. Este Tratado sobre el Derecho Sustantivo de Patentes (TDSP) podría remover la mayor parte de la flexibilidad nacional que queda en los sistemas de patentes y allanar el camino para una futura patente mundial concedida directamente por la OMPI. [1]. Esta es una perspectiva atractiva para las corporaciones transnacionales y las grandes potencias como los Estados Unidos y la Unión Europea, quienes ven a las patentes como el instrumento de primer orden para controlar una economía globalizada. Pero un sistema mundial de patentes son malas noticias para los países en desarrollo y sus ciudadanos, quienes podrían perder incluso la limitada libertad dejada por los Acuerdos TRIPS de la OMC para ajustar el sistema de patentes a las metas de desarrollo nacional. Sin embargo, no es demasiado tarde para que el mundo en desarrollo diga “No gracias” y detenga el proceso de negociaciones.
Un sistema realmente global de patentes, con una oficina central expidiendo patentes válidas en cualquier país del mundo, ha sido durante mucho tiempo un sueño entre las corporaciones transnacionales y los estrategas del sistema de patentes. Antes de los Acuerdos sobre Derechos de Propiedad Intelectual ligados al Comercio (TRIPs por sus siglas en inglés) de la OMC, fue considerado como un sueño imposible, porque la completa armonización necesaria no parecía políticamente alcanzable. La OMPI había sido repetidamente puesta a prueba y fracasado; el intento más reciente fue durante la década del 80. Por esto fue que la industria persuadió a los gobiernos a trasladar los temas de patentes a las negociaciones de la OMC, donde la presión política podía ser organizada en niveles mucho más altos que en la OMPI, que es un cuerpo técnico con limitada autoridad o experiencia política. [2]
|
|
|
|
| |