Inicio Revista Simposium Simposium 8 La FAO tiene una fórmula contra el hambre: que los pobres coman transgénicos
Índice de Artículos
La FAO tiene una fórmula contra el hambre: que los pobres coman transgénicos
Página 2
Página 3
Página 4
Todas las páginas
¿Para qué aumentar la producción mundial de alimentos valiéndose de la ingeniería genética si actualmente la agroindustria produce suficiente comida para todos?
Eso preguntan los movimientos campesinos y ecologistas y la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) les responde con un voluminoso informe que da un fuerte espaldarazo a la producción de transgénicos.

El informe 2004 de la FAO titulado “Biotecnología: ¿respondiendo a las necesidades de los pobres?” propone un “arreglo tecnológico” de los cultivos campesinos para atender el hambre mundial e indica que la biotecnología sería una solución considerando la creciente demanda de alimentos debido al aumento poblacional. Según la organización, el problema es que los transgénicos no llegan a los pobres como deberían pues no se trabaja en cultivos relevantes para los campesinos del Sur.

La FAO coincide con las grandes corporaciones al defender la idea de que los transgénicos contribuyen a la alimentación mundial, pero parece ignorar que el problema del hambre tiene poco que ver con la oferta o la carencia de comida y más bien parece ser un resultado de la deficiente distribución de la misma, interpreta la Vía campesina, la mayor red de movimientos campesinos y de agricultores del planeta.

En realidad, el hambre mundial aumenta a pesar del crecimiento de la producción global y de los transgénicos. En la actualidad ya se generan diariamente más de dos kilos de alimentos por persona y sin embargo la mitad de la población del planeta sufre hambre o desnutrición. Sólo para mencionar un ejemplo, Argentina produce 3.500 kilogramos de víveres por habitante al año, la mayor tasa del mundo, pero desde 1990 mueren a diario 55 niños, 35 adultos y 15 ancianos por enfermedades vinculadas al hambre. 450 mil personas fallecieron por deficiencias alimentarias en ese país entre 1990 y 2003 (1). De ahí que la Vía Campesina condene el informe de la FAO no sólo porque da un “apoyo descarado” a la industria de los organismos transgénicos sino porque constituye un atentado contra la soberanía alimentaria, particularmente de los países del sur.


 

Recomendamos

Lo más nuevo